miércoles, 28 de septiembre de 2011

Un hombre sabio...

   Un hombre sabio dijo una vez que existen dos formas de echar de menos a alguien que se quiere: cuando nos separan cientos de kilómetros o bien, si a pesar de estar a unos pocos minutos, incluso a su lado, la distancia parece mucho más grande. Abismal.
    Lo más triste de esto último es ir viendo como los sentimientos, la confianza, la amistad o la complicidad se van marchitando poco a poco hasta desaparecer, como una flor a la que ya no damos agua, ni luz del sol y hemos condenado a morir.
   Dicen también que nunca se olvida a una persona  importante en nuestra vida, simplemente, aprendemos a vivir sin ella, pero, en ciertos casos ¿Por qué hemos de aprender a vivir sin alguien a quien queremos?
    A aquel amigo que no cuidamos, a ese amor que se marchó o que tal vez dejamos escapar o a esa persona que cuando nos llamaba a gritos no supimos oír  y ahora nos encontramos con el vacío que deja su ausencia. Quizá nos faltó poner un poco más de nuestra parte y un pedazo de coraje y decirle que no queremos que se aleje, que se quede muy cerca, que así… ya no tendremos que echarle de menos.

3 comentarios:

  1. Nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes.

    Y a veces, no puedes evitar que esa persona se te vaya; porque muchas veces la vida te pone en diferentes situaciones que no sabes cómo enfrentar. Pero me imagino que ese es uno de los aprendizajes a los que debemos de enfrentarnos.

    :)

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  2. Si, pero tenemos que tener cuidado con ese aprendizaje, porque a veces las cosas que dejamos escapar se vuelven imposibles de recuperar
    :)

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  3. La vida, las personas importantes, los recuerdos son algo imborrable que ni el paso del tiempo ni los años ni la distancia puede borrar. Si pierdes una amistad o un amor no es que aprendas a vivir sin el, es que debes recordar los buenos y malos momentos y simplemente seguir adelante :)

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