jueves, 17 de noviembre de 2011

ÑECA (I)

      Ñeca sabía que no era como las demás. Siempre lo supo. No podría decir bien por qué pero no se sentía como el resto de muñecas que, como ella habían salido de la fábrica, a pesar de que llevara el mismo vestido rojo, el mismo delantal de cuadros y tuviera el mismo cuerpecillo de madera.

    Todas las muñecas cantaban y bailaban todo el día, igual que Ñeca. Su misión: hacer sonreír a los niños y también a veces, a los mayores. Pero cuando llegaba la noche y volvían a sus cajas de cartón se quedaban dormidas. Ella no podía pegar ojo. Nunca había logrado dormir.

     Siempre había pensado que una vida así, era muy triste. Soñaba con algo más que canciones y bailes pero el día que se le ocurrió decirlo fue el hazme reír del lugar e incluso algunos se sintieron ofendidos; la regla general era el conformismo y todo aquello que se alejaba de él sonaba a arrogancia en estado puro.

    Por eso, en secreto, empezó a pasar las noches deambulando por aquel enorme cuarto lleno de juguetes intentando averiguar qué era aquello que le hacía sentir peculiar y lo que le parecía más importante: si algún día podría utilizarlo para hacer algo bueno.
  Gracias a sus excursiones nocturnas descubrió que otros muñecos padecían el mismo insomnio que ella e intentaban encontrar alguna razón más para su existencia, aunque también, ocultándoselo a aquella gran mayoría que solo vivía a la luz del día. Lo que más le gustaba, era comprobar que ciertamente, muchos habían logrado ser más felices: Osos de peluche que querían dejar de ser achuchables para volverse útiles y ajustaban los tornillos sueltos de los camiones de plástico después de un largo día de juegos, muñecas vestidas de bailarinas que se transformaban en grandes arquitectas haciendo virguerías con los coloridos bloques

                                                                                                  continuará...

1 comentario:

  1. PRECIOSO!!!!!!!!!!!
    Te dije que se transmitia lo que escribes y que tienes ese don tan peculiar y bonito de hacer de las cosas más simples verdaderas historias que alegran a la gente y la hacen sentirse especial!!!
    Por ejemplo este relato entre muchos otros :D

    Un Montón de Besos con consenso jejejeje

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